30/7/08

Lorenzo se Luce

Dice Lorenzo Milá, comentando que en Gran Bretaña que una mujer maltratada mate a su marido va a ser Homicidio y no Asesinato (noticia que me cuesta creer, por cierto):

"En España, la diferencia entre Homicidio y Asesinato la constituyen atenuantes, como la legítima defensa, o agravantes, como la premeditación".

Ha acertado una de seis, y ni siquiera del todo. Hay que joderse.

Maaaaal:
- La diferencia entre Homicidio y Asesinato no la constituyen circunstancias atenuantes.
- La Legítima Defensa no es una circunstancia atenuante, sino una causa de justificación.
- Un Asesinato en Legítima Defensa no se convierte en un Homicidio.
- La Premeditación no es una circunstancia agravante, de hecho desde 1995 ya no existe.
- Un Homicidio con premeditación no se convierte en un Asesinato.

Bieeeeen:
- La diferencua entre Homicidio y Asesinato la constituyen circunstancias agravantes... Pero sólo tres (de ocho genéricas que hay en el Código): La Alevosía, el Ensañamiento y la Ejecución por Precio, Promesa o Recompensa.

Periodismo. La mejor educación.

11 comentarios:

Eugenio Martínez Sierra dijo...

Duda:

En legítima defensa tiene que ser en el momento de ser atacado y para defenderse de tal ataque, ¿no?

Eso sólo dejaría posibilidad a uno de los agravantes: el ensañamiento (aunque, como dijo un juez una vez, apuñalar cientos de veces no es ensañamiento por que tras las primeras el tío ya está muerto)

Sería interesantito que pusieras los ocho agravantes y demás curiosidades jurídicas.

Por cierto, que terminaremos teniendo que llevar brazaletes por ser hombres. Las mujeres pasan de cadena perpetua a, supongo, unos 20 años o así por matar a alguien. Discriminación positiva que lo llaman. El Mundo también se hace eco. Atención al último párrafo:

http://elmundo.es/elmundo/2008/07/29/internacional/1217318049.html

Dama Blanca dijo...

En españa, que me lo ha dicho mi novio, no existe la cadena perpetua. Así que pasan de 30 años (que es el máximo, si no me equivoco) a 20 años. Sigue siendo terrible.

Qué desastre, eso de la discriminación positiva.

Dama Blanca dijo...

By the way, lo que quería decir al principio (xD que me he liado con el comentario de UGe).

Al menos sólo has tenido que oírlo una vez. No como ese horrible anuncio sobre la doble funcionalidad de los objetos. Malditos publicistas garrulos que dejan mal a los buenos... ¡Viva Risto! :P

Eugenio Martínez Sierra dijo...

Ya sé que no existe la cadena perpetua aquí, pero la noticia es de Inglaterra :Þ

No he oido ningún anuncio que hable de doble funcionalidad de nada.

José Mateos dijo...

En España, la pena del Homicidio es de 10 a 15 años y del Asesinato de 15 a 20.

Lo importante no es la cantidad de años ni la medida en Inglaterra: Lo terrible (en este caso) es que un presentador de las noticias más importantes de la Televisión Pública no sepa la diferencia entre los dos delitos, ni ninguno de sus redactores se haya preocupado de buscarlo.

Bardo Loco dijo...

Es de ingenuos creer que en Periodismo te van a enseñear todo qlo que tú aprendes en Derecho. No se puede abarcar todo. No justifico la cagada de Milá (aunque lo más probable es que eso no lo hubiese escrito él) porque es algo que se hasta yo, pero meterse con una carrera por cosas como esa no me parece adecuado.

Eugenio Martínez Sierra dijo...

Estoy de acuerdo en todo menos en que lo terrible sea que un periodista se confunda :Þ

Christian Supiot dijo...

Bardo loco... no se os pide que lo sepais todo en todo momento sólo que os informeis o que acudais a especialistas en la materia...

Cosa que hacen muy escasas veces y cuando lo hacen escuchan la mitad...

Dama Blanca dijo...

Pobres, que no tienen ni word.

Bardo Loco dijo...

"Bardo loco... no se os pide que lo sepais todo en todo momento sólo que os informeis o que acudais a especialistas en la materia...

Cosa que hacen muy escasas veces y cuando lo hacen escuchan la mitad..."

Lo de acudir a especialistas a veces no es posible, ya que un telediario se hace en un día. El tiempo es oro. Pero ya os digo que no estoy justificando la cagada de Milá, ni ningún fallo, ya que lo ideal sería no cometer ninguno, sino la frase lapidaria de Josito. Es normal criticar cualquier profesión por sus fallos (aunque los de los periodistas se notan más), pero ponerla por debajo de las demás no me parece adecuado.

Anónimo dijo...

Buenos dias, deduzco que eres estudiante.

1. Toda persona minimamente culta sabe que un periodista en lo unico que esta formado es en hablar y escribir, no muy bien por cierto, de cosas de las que no tiene ni idea.

2.los limites y diferencias entre la figura de homicidio y su forma agravada especifica delimitadas convencionalmente en el codigo actual, no deja de ser un convencionalismo pragmaico, variable y desde luego nunca definitivo o definitorio.

3. Aunque esta claro que el señor mila no sabia de lo que hablaba, como todo buen periodista debe hacer, me rechina que no se mencione en tu post que en efecto, la barbaridad parece tener parte de su origen en las distintas regulaciones del homicidio y sus formas en derecho comparado. Siendo la confusion mas comun referir o hacer referencia a la predeterminacion anglosajona dentro de un marco germano-romanico.

4. Nuestro asesinato es predemitado, las exigencias del tipo llevan asociadas irremediablemente dicha premeditacion, que el homicidio en su forma basica no requiere claro esta. Seguramente esa referencia de mila tiene que ver con el modelo que comenta en la noticia y que fue propuesto como posibilidad viable en inlaterra, que basicamente juega con el grado de culpabilidad para atenuar la responsabilidad femina, cosa que españa tiene usted en varios articulos del actual codigo penal. Este juego con la culpabilidad lleva directamente a la consideracion o no de la premeditacion, que como ya he dicho es inerente al asesinato y no al homicidio, y que supone una problematica a la hora de establecer una discriminacion positiva injusta de raiz, en el ambito del homicidio.

6. La confusion de mila, esta pues enraizada en un complejo tema, no en no leer el codigo penal español, que evidentemente como buen periodista no se ha leido.